Historial crediticio

Poder acceder al crédito facilita la adquisición de diversos bienes, así como una vivienda, un auto o poner en marcha un negocio. Claro que si no se tiene un historial crediticio es probable que se nos niegue a menos de que sea una cantidad baja. Para que una institución nos dé un crédito o nos preste dinero, primero hay que empezar a manejar un crédito, siempre y cuando tengamos consciencia de que su buen o mal uso formará parte de nuestro expediente ante el mundo del crédito. Generalmente, cuando no tienes un historial crediticio pero sí un ingreso, la institución que te brinde el crédito te podrá facilitar un crédito pequeño que no represente demasiado riesgo y así descubrirán tu nivel de responsabilidad. Algunos créditos pequeños serían una tarjeta de crédito o departamental con un límite bajo, un plan de telefonía celular, tv de paga, etc. Si se mantiene un buen historial, será más fácil obtener después una tarjeta de crédito bancaria o departamental. De hecho, si consideras contratar una tarjeta de crédito con un banco será más fácil obtenerla si tienes antecedentes con la institución, es decir, si ya tienes contratada una cuenta de débito o de ahorro.

En el caso de que desarrolles un historial con atrasos y adeudos será difícil que alguien te fíe un crédito, por ello, una vez que inicies tu historial, debes intentar mantenerlo bajo control. Los siguientes consejos te pueden ayudar:

1. Paga de manera puntual, si es posible antes de la fecha límite.

2. No rebases tu límite de crédito.

3. Procura pagar el total de tu deuda. Si en algún momento tienes una dificultad abona el pago mínimo pero no dejes de pagar o generarás mayores intereses.

4. Mantente al pendiente de tu historial a través del Buró de Crédito. Lo puedes obtener de manera gratuita una vez al año.


Referencia: http://www.dineroenimagen.com/2014-11-04/45879

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