Hábitos que te impiden ser millonario.

Todos hemos soñado con ser millonarios en algún momento de nuestras vidas, lo cierto es que es un proceso que no se cumple de la noche a la mañana. En realidad lleva mucho trabajo, esfuerzo y constancia como cualquier otra meta que nos fijemos. Hemos observado varios casos y agrupamos algunas de las razones por las que solemos fallar para conseguir eso que tanto deseamos.

Procrastinar:

Este término consiguió su nombre hace menos de una década. En sí, procrastinar no es más que “dejar las cosas para después”. Así es, como tenemos la cultura del ‘mañana’, siempre dejamos nuestros propósitos para otro día, porque creemos que tenemos más tiempo. El problema es que no nos fijamos una fecha de vigencia, por esta razón no desarrollamos ese sentido de urgencia por realizar las cosas. Mejor haz las cosas en el momento, verás que es más sencillo de lo que crees.


Descuidar tu salud:

Una de las cosas que nadie nos enseña, es que para estar bien con todo nuestro entorno, primero tenemos que estar bien con nosotros mismos. Estamos hablando de salud física, fisiológica y mental. No te dejes a ti para después, si no estás al cien, no podrás realizar correctamente tus actividades.


Depender de una sola fuente de ingresos:

¿Crees que sólo con tu trabajo vas a llegar a ganar más dinero del que esperas? Recuerda que los millonarios no se hicieron de su dinero sólo trabajando para alguien más. La mayoría, que no lo heredaron, buscaron varias maneras de generar ingresos extras, lo más común en este caso sería poner un negocio rentable que con el tiempo se pueda mantener solo para que tú puedas analizar más oportunidades de invertir y hacer crecer a tu negocio.


No establecer un presupuesto:

Para poder invertir y crear tu propio negocio, primero tienes que ahorrar. Y para ahorrar necesitas crear un plan de ingresos y gastos, con el cual tendrás la oportunidad de programar y controlar tu economía. Puedes definir cuánto quieres ahorrar por mes, siempre teniendo en cuenta tus gastos personales.


No pensar a futuro:

Es muy bueno vivir en el presente, pero si de verdad quieres obtener dinero, necesitas ver más allá de las posibilidades. Planea, analiza, observa el mercado y al público, más que nada, observa lo que gente podría necesitar que aún no tengan tan a su disposición, previendo las necesidades de las personas te será más sencillo encontrar el producto o servicio ideal para crear tu negocio.


Salir con gente equivocada:

La gente que te influencia es muy importante, si te rodeas de gente que esté en busca del éxito, gente analítica, reflexiva y que esté atenta a las oportunidades que hay allá afuera, aprenderás mucho sobre procesos y añadirás maneras nuevas de ver el mundo.


Permanecer en tu zona de confort:

El miedo es uno de los mayores obstáculos que tenemos, el miedo al fracaso, a no poder lograr lo que te propones. Es muy racional, pero muy ilógico si no lo intentas siquiera. Hay una frase muy certera que dice: “Si te pone nervioso, lo estás haciendo bien”. Lo principal es hacer las cosas, incluso con miedo, pero hacerlas. Sal de tu comodidad y todo tu mundo dará un giro de 180°.


Pensar negativamente:

Algo tan simple como decirnos “no puedo”, llega a resultar bastante influenciable en nosotros, inconscientemente nos estamos negando algo que tal vez todavía no intentamos. Siempre ten frases motivacionales y repítelas tantas veces como puedas. Recuerda que las palabras son poderosas y al estar repitiéndolas tu cerebro llega a creerlas.


Ya puedes dejar estos hábitos que te obstaculizan, ¡es hora de trabajar!

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