Cómo planear una jubilación digna.

Las empresas ofrecen una gran variedad de incentivos a sus trabajadores para lograr que sean fieles a ellos y, además, se hagan de un historial y currículum. Pero viéndolo desde otra perspectiva, uno de los incentivos más grandes que hay al serle fieles a una empresa y cuidar un trabajo, es el de generar antigüedad. Al final de cuentas, pensar en la jubilación es una meta que consideramos justa y necesaria. Según un estudio, el 70% de las personas trabajadoras no planean su jubilación a temprana edad, y como habíamos mencionado antes, entre más joven lo hagas, menos esfuerzo y más beneficios traerás a tu futuro.

1.- Identificar gustos y necesidades.

Recuerda que es tu jubilación, significa muchas cosas: liberarte de un horario de trabajo, por ejemplo. Así que debes hacerte a la idea de que vas a disponer de mucho tiempo libre. Probablemente a la edad en la que planees tu jubilación ya seas consciente de qué cosas te apasionan y hacen falta en tu día a día para ser feliz. Estimando esto, te darás una idea de cuánto dinero necesitarás al momento de jubilarte; la mejor excusa para comenzar a ahorrar.

2.-Administrar el tiempo libre.

Una vez hayas identificado tus gustos y necesidades, debes pensar en que, además de descansar, puedes aprovechar tu jubilación para realizar actividades que no te atreviste o que tu horario no te permitió llevar a cabo. Alguna actividad artística o recreativa puede ser una gran idea, el caso es invertir el tiempo en cosas que te mantengan ocupado y activo, pues estudios recientes afirman que uno de los problemas principales del jubilado es que puede llegar a sentirse inútil o aislado de la sociedad.

3.- Crear un plan para lograr una meta.

Si bien es muy recomendable comenzar con un plan de ahorro desde joven pensando en el retiro, también debe serlo trazar un plan a largo plazo para lograr una meta. No necesariamente debe ser una meta que se relacione con las finanzas, puede ser algún objetivo de superación personal, de algún proyecto o actividad.

4.- Asegurar una vida digna.

Recuerda que no puedes atenerte al cuidado de alguien, nada nos asegura que nos vamos a jubilar acompañados; por eso debes hacerte una persona responsable, no sólo con su cuidado personal, sino con el cuidado de sus finanzas, ahorros, y gastos.

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